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Cómo diseñar equipos de alto rendimiento para empresas competitivas

Cómo diseñar equipos de alto rendimiento para empresas competitivas

Un equipo de alto rendimiento no es solo un grupo de empleados que ha aprendido a llevarse bien entre sí o trabaja de forma conjunta en momentos puntuales. Un auténtico equipo de profesionales competentes se caracteriza por tener un objetivo común o una visión empresarial conjunta, donde si una persona gana, todos lo hacen y a la inversa, si una pierde, el resto también. 

Un equipo de alto rendimiento debe caracterizarse por ser capaz de crear una cultura empresarial que ponga en alza la singularidad de cada miembro de la plantilla o lo que es lo mismo que respete a las personas y valore todo lo que estas puedan aportar a nivel profesional. 

Aunque las filosofías de organización y las formas de medir el talento pueden variar en función al analista conductual, todos los grandes profesionales están de acuerdo en que la idea de trabajar con un propósito en común es imprescindible para alcanzar el éxito. 

En una sociedad con escaso sentido de la comunidad como en la que vivimos actualmente es fundamental resaltar este aspecto entre los valores de los candidatos a un puesto de empleo. Al fin y al cabo, a día de hoy lo más buscado es un perfil con la capacidad suficiente para trabajar y comprometerse en equipo

Ahora bien, esto no quiere decir que la persona deje a un lado por completo su individualidad como empleado, ya que también le será necesaria para desempeñar una gran labor. Y es que  para diseñar equipos de alto rendimiento hay que ser capaz de equilibrar la balanza entre la responsabilidad individual del trabajador y la del equipo al completo o lo que sería lo mismo, alcanzar una responsabilidad compartida

Cada uno de los miembros de un equipo debe contar y apoyarse entre sí para llevar a cabo las tareas asignadas, entregar trabajos a tiempo y moverse dentro de unos estándares de calidad excepcionales. Pero para convertirse en un equipo de alto rendimiento hará falta también sin duda alguna que cada empleado de forma individual cuente en pro de la cultura empresarial con una serie de principios para construir equipos de alto desempeño como los siguientes:

Objetivos de equipos productivos

Cada miembro del equipo debe tener claro cuál es su propósito en la empresa. Tener las expectativas claras y directas en cuanto a la línea de trabajo logrará disminuir e incluso reducir a cero cualquier posibilidad de división en el equipo. De este modo, será mucho más fácil que todos tengan un objetivo en común, se asignen las tareas al personal adecuado y se cumplan los plazos establecidos para la entrega de proyectos. 

Fomentar la cooperación en equipo

Las aportaciones de cualquier miembro del equipo, siempre y cuando sean constructivas y positivas, son bienvenidas. Los enfoques de estas aportaciones, por supuesto, siempre deben estar orientados en beneficio del proyecto, por lo que ninguna debe ser reprimida. Solo de este modo cualquier miembro del equipo sabrá que, en el caso de que sus ideas no se hayan implantado, tampoco deberán llevarlas a cabo por sí mismos. Los grandes equipos son cooperativos y respetuosos. Algo fundamental para el desarrollo y crecimiento de equipos de trabajo.

Trabajo colaborativo

Para crear equipos productivos cada uno de los miembros tiene que tener claro que todos aportan sus propias habilidades técnicas y sociales en cada proyecto que se lleva a cabo. Por lo tanto, que el perfil de un empleado sea el óptimo para una tarea no significa que también lo tenga que ser en otra. Aunque como dijimos anteriormente hay que aceptar todas las aportaciones del equipo, no hay que olvidar que cada uno tiene su especialidad y que hay que sacarle partido a su talento. 

Construir equipo

El mejor modo para atraer talento humano y, lo mejor de todo, retenerlo, es haciendo sentir bien a los equipos. Una forma de lograrlo es estrechando lazos entre los miembros, que se respeten entre sí y que se sientan cómodos junto a sus compañeros será fundamental para que cualquier diferencia que pudiera existir sea usada como una ventaja, como un punto positivo para seguir mejorando. En los equipos de alto rendimiento del futuro, los actos de amabilidad y el agradecimiento por trabajos bien hechos o la aportación de grandes ideas, deben ser reconocidos y elogiados. 

 Valores de un equipo de profesionales 

Dedicación, integridad, responsabilidad, colaboración y buena conducta son los principales valores de un equipo de profesionales y los fundamentales para crear un ambiente laboral positivo, productivo y ético. Tengamos en cuenta que son los valores los que guían el comportamiento, actitudes y acciones de los empleados. Y aunque estos sean, en cierto modo “innatos”, se mantengan fuertemente y el que caso de tener que modificar alguno, el proceso sea lento, son los que definen el carácter y la cultura de la empresa. 

Motivación en plantillas de trabajadores

Cuando un proyecto finaliza con éxito es fundamental reconocer la labor del equipo. No hace falta organizar una gran fiesta para celebrarlo, basta con fijar en la agenda una sencilla reunión en la que dar la enhorabuena a los empleados y animarles a continuar en la misma línea de trabajo. Sin duda, este tipo de encuentros ayudarán a fortalecer los lazos entre los miembros del equipo y les motivará al alcanzar de nuevo el éxito en próximas tareas. 

Los equipos de alto rendimiento se caracterizan por responsabilizarse a nivel individual y de equipo. Es muy importante que los miembros de una plantilla cuenten entre sí alcanzar el mismo propósito y no perder el rumbo hacia el éxito. Es por todo ello que los consultores de selección de personal y recursos humanos tienen una de las tareas más difíciles y una de las contribuciones más importantes al contratar el personal adecuado: encontrar el equilibrio entre la experiencia técnica, las habilidades personales y las capacidades para comprender las normas y principios que rigen a un equipo.

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